sábado, 26 de noviembre de 2011

Una sonrisa especial

Es curioso el efecto ansiolítico que ejerce el atletismo sobre nosotros. Nos es indiferente que la semana en el trabajo o en la universidad haya sido un desastre, que nuestra pareja ya no nos quiera mirar para la cara o que no tengamos ni para tomar un café, da igual, todo eso da igual cuando el cosquilleo de la competición empieza a aparecer en nuestro estómago.

Ni que decir tiene que llevo más de un mes sin buenas sensaciones, arrastrando cansancio y fatiga muscular, haciendo entrenamientos más que mediocres que me llevaron a replantearme los objetivos de la presente temporada. Pero como bien dice nuestro refranero, "donde menos te lo esperas salta la liebre" y, así a sido. Debido a la posibilidad de poder descansar algo más esta semana, poder dormir entre 6 y 8 horas digo, y no salir de parranda el fin de semana, me he encontrado con unas sensaciones que hacia tiempo no experimentaba.


La semana pasada fue de carga y esta ha sido de bajada porque el domingo competimos en los 10Km de Canillejas (Madrid). Ha sido una semana tranquila con un día de series, creo que bastante bueno, no tanto por los tiempos sino por las sensaciones y otro día de rodaje en progresión con también muy buenas sensaciones que me han llevado a ver la carrera del domingo con una sana ambición. Además, como reza el título de la entrada, tengo una sonrrisa especial en la cara y es que me hace mucha ilusión debutar esta temporada aquí, en esta carrera tan especial. Guardo muy buenos recuerdos del año pasado junto con buenos amigos, algunos de los cuales no nos podrán acompañar este año, pero es que la salud es lo primero, una pena, de verdad.
Otro motivo por el que me ilusiona correr mañana es por el escaparate, Madrid. Son muchos los recuerdos que guardaré de ahora en adelante de esta ciudad, muchos los rincones en los que me he acurrucado y muchas las horas que he pasado en su metro o en sus parques. Volver, en estos momentos de mi vida, sé que me costaría, me costaría si lo hiciera solo, pero no estoy solo, estoy arropado por la mejor compañía posible, por mis amigos, esos que están ahí todos los días y a todas las horas.


Una ciudad inigualable, una compañía inmejorable y unas zapatillas de competición........¿Se puede pedir más? No, la verdad es que no.

Un saludo

domingo, 23 de octubre de 2011

Presentación del C.A. Peñacorada



Aquí os dejo la noticia: http://www.ileon.com/deportes/010286/el-penacorada-estrena-club-de-atletismo

Estupenda mañana la que hemos pasado hoy todos en el colegio, y que se repita. Aunque el rodaje ese a las 9 de la mañana.........bufff!!!


El antes.......


......Y el después

miércoles, 19 de octubre de 2011

viernes, 30 de septiembre de 2011

Ese desconocido

La entrada se que es un tanto atípica, pero quizás en parte, porque la inquietud por la que escribo esta entrada nació mientras llevaba las zapatillas puestas (como siempre que salgo de casa).

Así, esta entrada va dedicada a la escultura que en la glorieta de la Lastrra nos ve pasar cada vez que nos diriguimos con nuesttras mallas hacia la Candamia o hacia los pinos. Mira que la hemos visto veces y seguro que no pocas nos hemos preguntado que cojones representa o de quien ostias es. Bueno, pues la entrada viene a despejar alguna duda sobre ella.



La escultura se llama "Intramuros" y lo que representa deberíamos preguntárselo a su creador, José Luis Casas Paramio, un leonés que tras estudiar bellas artes en Salamanca moldea sus elementos naturales fetiche, la madera, el hierro y la piedra a su antojo. Sus obras respiran geometría, y como el própio autor ha confesado en no pocas ocasiones, intenta que todas ellas posean vida própia (vease "Yo robot").

Aunque la obra de José Luis Casas es muy extensa, tiene varias obras que han azquirido gran notroriedad al estar colocadas en lugares públicos, son sus obras más importantes según él mismo y en nuestra ciudad podemos encontrar tres: "Intramuros", en la glorieta grande de la lastra y motivo de la entrada, "desencuentro", en el monte de San Isidro (uno de mis parques favoritos de la capital) y otras dos que no tengo ni idea de como se titulan, una está en el hall del centro de alto rendimiento que está alado de la Unversidad y la otra está en el edificio del Instituto Leonés de Cultura.

Bueno, pues queda dicho, ya no tenemos ninguna escusa para no sacar el tema de las esculturas raras cuando nos las encontremos por la Lastra o por el monte San Isidro. Si el espacio, el peso y textura de los materiales, la geometría o la ingravided de estas esculturas alguna vez ocupan espacio en vuestros rodajes, me habré dado por satisfecho.

Un saludo